Suspira… y conspira

La niña que entre sábanas y sueños juega con caricias, respira pecados. Estrella y guionista de historias prohibidas con sabor a piel.   Con gracia, descaro y picardía destroza futuros que no necesita. Suspira y conspira, y con la yema de un dedo hace que pare el mundo.   Como una gata perezosa se estira y respira. Deshoja una canción, y un río salvaje desborda aromas de noche y sudor.   Golosa e indolente saborea su caramelo de dulce presente, y un coro de cometas estalla y salpica, danza del placer.   No hay ni tú, ni yo, ni el otro. Y ahora somos otra cosa más golosa, más hermosa. No hay más eternidad que este instante   Y ahora somos otra cosa más golosa, más hermosa.