Sueños gastados

Se me han quedado pequeños los zapatos y algo me dice que hay que irse de aquí. En la estación, junto al fracaso y la esperanza, espero un tren que no sé a dónde va. Cambiar de piel, mover el culo una vez más, metamorfosis con dolor. ¿Dónde coño hay un lugar donde estar bien? Que vamos rodando por la cuesta abajo, y no aprendí a usar los frenos. Si vivir consiste en hacerse más viejo, sólo nos queda ser un poquito más listo que ayer. Y tantas cosas que ayer fueron divertidas, hoy sólo son sueños gastados. Por la avenida de los fugitivos voy paseando hacia el infierno. En misión de apostolado, quise follarme al mundo, y ahora que he perdido la fe, ¿dónde coño hay un lugar donde estar bien? Que vamos rodando por la cuesta abajo…