La hermandad de los perros sin dueño

Aún no sé bien el porqué. Todas las calles que pisé se iban hundiendo tras mis pasos. Cuando la cama es el lugar del que no puedo escapar, y ahí fuera todos los demonios bailan.   Debajo del agua no sé respirar. Tan sólo hay cenizas en el corazón. La rabia se clava en el pecho. Y esta cuesta abajo que nunca se acaba. Qué puta es la noche, qué frío el silencio que mata deseos, me roba los sueños. Ya no puedo más… .   Agarra fuerte mi mano. Agarra fuerte mi mano. Agarra fuerte mi mano. Para poder salir de aquí.   Esta jodida enfermedad. Dos malas rachas del azar, y otro poquito de mi parte. Sin darme cuenta perdí el collar. Y ahora estoy sin remisión en la hermandad de los perros sin dueño.   Debajo del agua no sé respirar. Tan sólo hay cenizas en el corazón. La rabia se clava en el pecho. Y esta cuesta abajo que nunca se acaba. Qué puta es la noche, qué frío el silencio que mata deseos, me roba los sueños. Ya no puedo más… .   Agarra fuerte mi mano. Agarra fuerte mi mano. Agarra fuerte mi mano. Para poder salir de aquí.