Fugitivos del paraiso

La calle observa a una mujer gastada que cansada espera deshojando a la noche. Una celda desnuda pone marco a tus sueños. ¡Apostaste tan fuerte, y la baraja marcada!   El dulce chico de los ojos tristes va a matar a su padre, no le deja ser mujer. Ella sólo tiene quince años, negro el futuro, polvo blanco en las venas. ¿Qué más? ¿qué más?…   Fugitivos del Paraíso. Alguien vomita en tus ojos, ¡es tan fácil olvidar que…! Fugitivos del Paraíso. Sangra la ciudad por tus venas de rabia.   Siete años de paro, una pistola en la mano, cuando la impotencia se transforma en venganza. He visto a un niño roto en la acera: quiso escaparse del mundo, ha volado diez metros. El dulce chico…