rss head
DETRÁS DE LOS ESPEJOS ROTOS (2006)
En aquellos ojos negros
En aquellos ojos negros
de amaneceres con lluvia,
bellos como la tristeza
de mi canción preferida.
Agua clara en la herida.
Naufragaron mis deseos
yendo a parar al fondo
de tu cuerpo olvidado.
Locos tahúres,
siempre en la manga
un as de corazones
para las noches de amor,
amantes de sueños
casi imposibles.
Niña de las tormentas
¡Ya no sé qué hacer!
Había tanto dolor
debajo de las alfombras,
niños heridos que pagan
muy cara una culpa
que nunca fue suya .
Agua negra en la herida,
y dejo en manos del tiempo
lo que yo no puede hacer:
olvidarte.
Peces abisales
¡Cuánto derroche de magia,
sudor y fluidos,
locura, pasión y ternura,
relojes parados, incendios,
volcanes y lunas!
Mirarte dormida,
todo temblaba.
Los viejos y ciegos dolores,
peces abisales
que desde el olvido nos joden la vida.
No supimos nadar por el fondo,
bucear en la herida,
cuando un “te quiero”
no es suficiente.
¡Qué difícil mantener el rumbo!
Tus tormentas y las mías,
cualquier noche, mi amor,
me derrumbo.
Ya no sé si continuar
o prefiero naufragar.
Ya no sé si continuar.
Cualquier noche, mi amor,
me derrumbo.
Cualquier noche, mi amor,
me derrumbo.
Detrás de los espejos rotos
La muerte andaba detrás de los espejos rotos,
tenía mi nombre tatuado entre sus labios,
y tuve miedo.
Desnudas las cejas, un invierno y otro más
sin apenas fuerzas,
en medio de este mar enfermo.
¡Hace tanto frío!
y gritaba:
¡no me abandones!
¡no me abandones!
Que el mundo se rompa mientras tú me abrazas.
Que sólo quien tiene puede regalar.
No hay gozo sin llanto,
rosas sin espinas.
Confieso en tu esquina que vivo por ti.
Con lágrimas y sonrisas
limpiaba mis heridas.
Pusiste lunas a las noches sin fin.
¡Hace tanto frío!
Me regalaste las ganas de luchar
por aquello que nunca supe apreciar,
el placer de estar vivo.
Y ahora grito:
¡no me abandones!
¡no me abandones!
¡Vale ya!
¡Vale ya!
Tanto lamento se lo lleva el viento.
“Todo está mal”,
mírate dentro
que hay un tirano en la entrepierna,
una guerra en las cloacas del alma,
y mucho,
mucho miedo a volar sin permiso.
¡Vale ya!
En esta carrera no gana el primero,
ni todo vale,
ni llegar siquiera
es lo más importante .
Que no hay más gloria que la de la esquina.
Cuidado lo que pisas
que huele fatal.
¡Vale ya!
Ponme otra copa, que hoy lo veo claro.
Que no es igual amor y cárcel,
querer cambiar y hacer lo mismo.
La estupidez es droga dura
de la que siempre me estoy quitando.
¡Vale ya!
De tanta guerra sucia, cariño.
Enfundo la pistola,
haz tú lo mismo.
Que nadie nos obliga a estar juntos.
Juguemos a los médicos
o a hacer cositas,
guerras en la cama más divertidas…
Loco
Déjame equivocarme a mi manera,
que de tanto hacerlo algo he de aprender.
Salga el sol por donde quiera.
Muevo mis caderas,
voy detrás de ti.
Muevo mis caderas,
Voy detrás de ti.
Sí.
Loco estoy, loco por ti
Porque hago siempre lo que quiero.
Loco estoy, loco por ti
gira el mundo y yo con él.
Loco estoy, loco por ti.
Soy la reina de tus noches.
Loco estoy, loco por ti.
Si me tocas casi vuelo.
Nada nos puede parar.
No intentes cambiarme ahora.
Todo aquello que antes tanto te gustó
entre tus muslos separados…
Sólo soy tu sediento caníbal.
Muevo mis caderas,
voy detrás de ti.
Muevo mis caderas,
voy detrás de ti.
Sí.
Preguntas en los ceniceros
Mirar al frente y no saber a dónde ir.
Hoy quiero esto y mañana ¿yo qué sé?
Cuando te miro siento que hay algo cierto,
cambio de piel por primavera
y no sé a dónde me puede llevar esta carretera.
Noches de humo en el corazón,
preguntas en los ceniceros.
Por la calle de la incertidumbre
aprendo a bailar sin ti.
Noches de homo en el corazón,
lágrimas en los ceniceros.
Como la “donna” de Verdi yo también
soy “piuma al vento”.
Por la calle de la incertidumbre
aprendo a bailar sin ti.
Eta moxua hil atsekabez
Zeure mosubak diran laztanak!
Eztizko lorak yatzuz espanak.
Larrosa orrein orri ganetan
ibili nai dot, loreil onetan.
Mitxiletatxu baten antzean
artega nabil latxin ganian.
Zeure larrosa politak baña
ezin laztandu, neska iraña.
Laztantzen dodaz sasi-lilijak
eta matzaren urrezko orrijak.
Eragozpenak banantzen gabez
eta mosuba dil atsekabez…
Al ditubazan lora gaxuak
laztntzen ditu geure goguak:
¡Baña dil, leitzen daben lorarik
bere bixitzan jadetsi barik!
Y el beso se muere de pena
¡cuán divinos son tus besos!
brotan en tus labios flores de dulzura inmensa
y mi alma anhela volar sobre las hojas de tus rosas
en esta primavera deliciosa.
Como una mariposa encantada vuelo
inquieto sobre la paz de las praderas
pero no puedo acariciar tus hermosas flores
¡oh, jovencita bella!
Acaricio los zarzales en flor
y las doradas hojas de los viñedos
nos separan raras incomprensiones
y el beso se muere de pena.
Siempre nuestra alma acaricia las flores
que puede alcanzar en su camino
¡pero jamás besa la flor que es la única
ilusión de su vida!
Amor con pistola
El arte de encontrar
la magia en las basuras
o en el mar.
Bailar en el tejado y no caer.
Sentir que la torpeza
también rima con belleza.
No pierdo la ocasión
de estar entre tus brazos y mirar
qué ocurre bajo el cielo,
alrededor,
que no vivo en al luna
y esta esquina
es esta noche mi lugar.
Pero a veces,
sin ella quererlo,
tiene una niña herida en las cloacas.
Cruel y caprichosa,
dolida y perdida.
Pide amor con pistola.
Te estoy perdiendo.
Pide amor con pistola.
Te estoy perdiendo…
de rabia y tristeza.
Saber para querer
pintar todos los sueños
y ocuparlos.
Nadar en este mar bello y cruel
que nunca estuvo hecho
a la medida de tu ombligo.
Pusimos lo mejor
en todas las caricias de aquel verano.
Incendiamos el cielo con sudor
y sellamos con besos
el principio de algo bueno entre los dos.
Lo más cerca, en el infierno
Tanto tiempo en el alambre
con mi atrevido corazón
tan lleno de hambre atrasada.
Moratones e ilusión.
Ahora me dices “te quiero,
no lo volveré a hacer más”.
Yo también te quiero, amor,
lo más cerca, en el infierno.
Hemorragias amorosas,
huracanes de pasión,
caminitos hacia el cielo,
autopistas de dolor.
En este mapa gastado
no hay quien encuentre un lugar
donde haya un poco de calma
y buena gente.
Entre mi falta de tino
y las pocas ganas de atinar,
y Cupido tan borracho
en aquellas noches de amor.
Lo he mandado par el destierro
por cegato y cabezón,
que sólo me trae problemas
y malos hombres.
Alas rotas
En los solares vacíos
de los gatos y juegos,
de los niños perdidos,
por donde ahora se arrastran
las sombras heridas
de miseria y olvido,
vive mi corazón
con traje de soledad.
Alas rotas que impiden
poder escapar.
Sin billete de vuelta,
buscando un camino
que me aleje de aquí.
Y poder lavar
tanto trapo sucio atrasado.
Y pasear sin miedo
por los arrabales del alma.
Y saber que puedo
seguir soñando sin ti.
Diseño y programación jorgiyo - Peonnegro. Politica de privacidad - Contacto